Panleucopenia infecciosa felina

18/6/2018

El virus de la panleucopenia infecciosa felina, es un parvovirus, que tiene similitud antigénica con el parvovirus canino tipo 2, lo que hace que pueda haber infecciones cruzadas entre perros y gatos.

 

Tiene una estructura que le hace muy resistente en el medio ambiente, siendo esta la principal característica epidemiológica. Es muy resistente a factores físicos y a productos químicos. Por ejemplo, es capaz de sobrevivir en el ambiente durante muchos meses. De hecho, la mayoría de infecciones ocurren por contacto indirecto con ambientes contaminados (arenas, comederos, trasportines, ropa)

 

Se pueden contagiar todos aquellos animales que no estén vacunados o no tengan una inmunidad maternal pasiva, con lo que suele afectar a cachorros a partir de las 8-10 semanas de vida, que es cuando disminuyen los anticuerpos maternales adquiridos en el calostro.

 

Se transmite por vía oral-fecal e infecta a tejidos de alta división celular. 

En función de la localización de afectación, tenemos diferentes signos clínicos de la enfermedad:

 

 - Si afecta a intestino, se producen diarreas.

 

 - Si afecta a cerebelo cuando la infección es intrauterina o primeros días de nacimiento, nos encontramos signos neurológicos característicos de  incoordinación y temblores.

 

 - Si afecta a tejidos linfoides o médula ósea, tendremos leucopenias, anemias  y en general, inmunodeficiencias.

 

- Nos podemos encontrar cachorros afectados de panleucopenia infecciosa felina cuyo único signo es muerte súbita.

 

Suele aparecer fiebre.

 

El diagnóstico se basa en la correlación de signos clínicos, unido a hemogramas compatibles. Se usan test ELISA rápidos de detección de virus de parvovirus caninos debido a la similitud antigénica. Es necesario realizar un diagnóstico rápido y preciso ya que se trata de un virus muy ubicuo debido a esa resistencia ambiental, además de ser extremadamente contagioso.

 

El tratamiento inicial consiste en el aislamiento absoluto del gatito infectado en unidades de aislamiento infeccioso. Se necesitan cuidados básicos de manejo con fluidoterapia, antibióticos por la pérdida de la barrera intestinal y la aparición de sepsis. Los cuidados de enfermería son esenciales, pero son enfermos a los que no se les puede manipular demasiado ya que están en aislamiento.

 

Se han intentado muchos tratamientos antivíricos específicos pero ninguno ha demostrado tener una eficacia real en infecciones naturales en gatos.

 

La mejor manera de controlar la infección para evitar que se convierta en un gran problema poblacional, es la vacunación de todos los gatos con programas adecuados de acuerdo a las recomendaciones de los principales paneles de expertos internacionales.

 

También es conveniente hacer un vacío sanitario en los territorios en los que ha habido animales infectados por el virus, evitando que vuelvan a entrar en él, en un periodo de entre seis meses a un año, animales que no estén convenientemente vacunados.